ESPINAR EN CRISIS: DISPUTA POR BONO EXTRAORDINARIO PARALIZA LA PROVINCIA Y DESATA SOSPECHAS POLÍTICAS Y PADRONES INFLADOS
La exigencia de un subsidio de S/ 500 con recursos del Convenio Marco desata bloqueos y enfrentamientos vecinales. Mientras las pérdidas por paralización superan el monto reclamado, se denuncian intereses políticos y un incremento irregular del padrón, que sumó a más de 17.000 personas por presuntos cambios de domicilio golondrinos.

Espinar, Cusco — Un clima de tensión e incertidumbre domina las calles de la provincia de Espinar. Lo que inició como una demanda económica se ha transformado en un conflicto social y vecinal que mantiene convulsionada a la localidad: la exigencia de un subsidio económico extraordinario de 500 soles para cada poblador, financiado con los recursos del Convenio Marco de la minería local.
El fondo en disputa, concebido originalmente para financiar obras de infraestructura y proyectos de desarrollo sostenible de impacto provincial, tuvo un precedente excepcional durante la emergencia sanitaria por la COVID-19, cuando se acordó transferir liquidez directa a las familias vulnerables. Sin embargo, la pretensión de convertir una medida temporal de emergencia en una entrega habitual ha fracturado a la sociedad espinarense.
Pérdidas económicas superan el beneficio demandado
Diversos sectores del comercio, transporte y trabajo independiente han comenzado a alzar la voz contra las medidas de fuerza. Para una parte considerable de la ciudadanía, la paralización de actividades y los bloqueos resultan contraproducentes: las pérdidas por los días no laborados superan con creces los 500 soles solicitados, un monto que ni siquiera alcanza la mitad de una remuneración mínima vital.
"Se está perdiendo el sustento diario de una semana entera por pelear un monto que no resuelve la economía familiar a largo plazo y que sacrifica los proyectos de agua y desarrollo que la provincia necesita", señalaron representantes del sector comercial local bajo reserva.
Padrón cuestionado: incremento atípico del 37% en cinco años
A la controversia de los fondos se suma un factor técnico que agrava la indignación: la presunta manipulación del padrón de beneficiarios. Documentos y quejas de comuneros históricos revelan que el registro de beneficiarios pasó de aproximadamente 45.000 a cerca de 62.000 personas en un lapso de cinco años, lo que representa un incremento superior al tercio de la población.
Las denuncias apuntan a un flujo atípico de cambios domiciliarios en el Documento Nacional de Identidad (DNI) por parte de personas foráneas que no residen habitualmente en Espinar, pero que habrían modificado su dirección formal con el fin de cobrar los subsidios, reduciendo la disponibilidad presupuestal para los verdaderos habitantes de la zona.
Sospechas de instrumentalización política
De acuerdo con analistas y fuentes informativas de la región, detrás de la radicalización de las protestas operan intereses políticos que buscan réditos de cara a futuros comicios. Las versiones señalan que ciertos dirigentes y operadores estarían azuzando la polarización y azuzando a grupos poblacionales para desgastar a las autoridades y posicionar agendas partidarias a costa de la cohesión social de la provincia.
Hasta el cierre de esta edición, las mesas técnicas y de diálogo permanecen estancadas, mientras la población dividida enfrenta el dilema entre insistir en un beneficio inmediato o preservar los recursos estratégicos destinados a la infraestructura de Espinar.

