Hospital Antonio Lorena entra en su recta final: infraestructura alcanza el 94.95% de ejecución
Con una inversión estratégica en equipamiento de alta complejidad y un avance del 71% en tecnología médica, el emblemático nosocomio cusqueño se prepara para su próxima puesta en funcionamiento.

CUSCO. La espera por un sistema de salud digno en la región parece entrar en su cuenta regresiva definitiva. El nuevo Hospital Antonio Lorena ya exhibe un avance del 94.95% en su infraestructura física, según los últimos reportes del Pronis. Tras años de retrasos y promesas, el gigante de la salud cusqueña por fin muestra una cara terminada, con el objetivo de frenar el drama de los traslados forzosos hacia la capital.
Equipamiento contra el tiempo
No se trata solo de paredes y techos. El hospital ya cuenta con más del 71% de su equipamiento médico, una cifra que incluye piezas clave para salvar vidas: tomógrafos, un cineangiógrafo y, lo más esperado, un acelerador lineal para el servicio de radioterapia. Con esto, el Lorena dejará de ser un centro de atención básica para convertirse en un referente tecnológico capaz de tratar pacientes oncológicos de manera integral.
Quirófanos y UCI en la mira
Actualmente, los trabajos se concentran en el corazón operativo del nosocomio. Las salas de operaciones y la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) están recibiendo la instalación de sistemas de climatización y redes de gases medicinales. Por su parte, el pabellón de Emergencias ya cerró su fase civil, encontrándose ahora en la etapa crítica de montaje de equipos.
El cierre de una deuda histórica
Con la finalización de los trabajos en arquitectura y el sistema energético, el proyecto busca salir del bache del olvido. El Cusco no solo necesita una infraestructura moderna, sino una puesta en funcionamiento real que termine con la precariedad hospitalaria. El Lorena está a solo un 5% de estar físicamente listo; ahora, la pelota está en la cancha de las autoridades para que los servicios de calidad lleguen, de una vez por todas, a los miles de ciudadanos que hoy siguen esperando en los pasillos de la contingencia.



